PROYECTO DE RESOLUCIÓN
Presentado por el Diputado  Nacional LISANDRO VIALE (PS)

La Honorable Cámara de Diputados de la Nación
RESUELVE:

Rendir homenaje a José Gervasio Artigas el 245º aniversario de su nacimiento y declarar que vería con agrado que se instituyese el 19 de Junio como Día del Federalismo, en conmemoración a su principal impulsor y pionero en el Río de la Plata.

FUNDAMENTOS
Señor presidente:
                                  
José Gervasio Artigas, que nació en Montevideo el 19 de junio de 1764, es hoy el máximo héroe del pueblo oriental. Pero – a pesar de la historiografía dominante durante muchos años en la Argentina – el “Protector de los Pueblos Libres” es una figura emblemática y fundacional de la identidad americana en la misma dimensión en que lo son José de San Martín y Simón Bolívar.

En 1797 ingresó al regimiento de Blandengues. Durante las invasiones inglesas participó en la reconquista de Buenos Aires y en la defensa de Montevideo a las órdenes de Liniers. En 1811 siendo capitán, desertó de la guarnición de Colonia y se puso a disposición de la Junta de Buenos Aires, que le dio grado de teniente coronel. Inició el levantamiento de la Banda Oriental, reclutando un ejército de gauchos e indios, entre quienes repartió las tierras y ganados que iba tomando a los españoles. Derrotó a los realistas en Las Piedras y puso sitio a Montevideo hasta que, sin consultarlo, el Primer Triunvirato firmó un armisticio por el cual se comprometía a retirar las tropas patriotas. Fue la primera de las muchas traiciones que debió padecer y a las que refiere Luna cuando habla de “la prueba suprema del infortunio”.

Artigas se retiró hacia Entre Ríos para reorganizar la lucha y con él se fue la población: de todos lados llegaban para colocarse bajo su protección y para luchar contra españoles y portugueses, que penetraban desde el norte. Mil carretas y unas 16 mil personas cruzaron el río Uruguay y se instalaron en Ayuí, cerca de Concordia (Entre Ríos) preparados para continuar la lucha. Fue el famoso éxodo del pueblo oriental.
Convocada la Asamblea del Año XIII, la Banda Oriental eligió sus representantes en un Congreso donde pronunció sus famosas palabras: “Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana”. Por inspiración de Artigas, ese Congreso les dio precisas instrucciones de contenido federalista y revolucionario: inmediata declaración de Independencia, constitución republicana, libertad civil y religiosa, igualdad de todos los ciudadanos, gobierno central con respeto a las autonomías provinciales y el establecimiento de la capital fuera de Buenos Aires.

Con pretextos formales, la Asamblea rechazó a los diputados orientales y mandó elegir nuevos. Artigas rompió entonces con Buenos Aires. El director Posadas lo declaró "traidor" y puso precio a su cabeza. Se temía que la influencia del caudillo oriental y su enorme popularidad se extendieran al resto de las provincias: “Veían en la acción de Artigas un peligroso ejemplo que propugnaba un serio cambio social”, dice Felipe Pigna.

Para 1814, la popularidad de Artigas se había extendido. La política de libre comercio y puerto único arruinaba a los artesanos y campesinos del interior. Por eso Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones y Córdoba se unen a los orientales y forman la Liga de los Pueblos Libres, que lo nombra su Protector. La liga protegía a los productores nacionales, fomentaba la agricultura a través del reparto de tierras, animales y semillas, libró de impuestos las máquinas, libros y medicinas y derivaba el comercio del Litoral al puerto de Montevideo.

En 1815 Artigas convocó en Arroyo de la China (actual Concepción del Uruguay) al Congreso de los Pueblos Libres, donde los diputados de las provincias de la Liga juraron la independencia, izaron la bandera tricolor y resolvieron no concurrir al Congreso de Tucumán convocado por el Directorio, en protesta porque el gobierno porteño fomentaba la invasión portuguesa para terminar con Artigas.

A fines de 1819 la Liga estaba entre dos fuegos, por un lado los directoriales y por el otro los portugueses. El plan de Artigas era atacar el campamento portugués en Río Grande mientras que sus aliados de Entre Ríos y Santa Fe tomarían Buenos Aires. Estanislao López y Francisco Ramírez triunfan en Cepeda, pero Artigas es derrotado. En ese contexto de debilidad de su jefe, López y Ramírez firman a sus espaldas el Tratado del Pilar, abandonando a su suerte al caudillo oriental. Indignado, Artigas decide enfrentarlos pero Ramírez lo derrota definitivamente y lo obliga a exiliarse en el Paraguay, donde tres décadas después muere, a los 86 años, el 23 de setiembre de 1850. Sus restos fueron repatriados al Uruguay en 1855.

Cita Jorge Villanova en su texto Artigas y el Congreso de Oriente una lóbrega expresión de Bartolomé Mitre: “El Entre Ríos, Corrientes, la Banda Oriental, y las Misiones deben su ruina a Artigas. Es el autor de todas las desgracias que por diez años aquejaron a la República Argentina”. Y luego expresa: “Así, en esta frase de Bartolomé Mitre se sintetiza la historia. Así nos la contaron a generaciones de argentinos, y así nos dividieron y transformaron en uruguayos, paraguayos, bolivianos y argentinos. Es que Artigas es una molestia en nuestra historia, su prédica y su accionar son los hechos malditos de aquella patria naciente”.

Impulsor primigenio de la idea de organización democrática y federal de las Provincias Unidas del Río de la Plata –que es todavía uno de los nombres oficiales de nuestro país, por imperio de la Constitución Nacional en su artículo 35–; creador de la bandera federal –el emblema de Belgrano al cual le incorporó el rojo, símbolo del federalismo anhelado– su banda roja ha dado que hablar acerca de su significado: de ella diría el poeta oriental Zorrilla de San Martín que “sangra por su veta diagonal”; y ello para no olvidar la sangre derramada por los que lucharon por la independencia y contra el centralismo agobiante de Buenos Aires.

            Tirso Fiorotto expresa en una columna reciente: “Un 19 de Junio de 1764 vio la luz José Artigas, el padre de los principios fundacionales de la nación: la libertad, la independencia, la división de poderes, el federalismo, la igualdad, la distribución de riquezas, la intransigencia ante los imperios, la dignidad de los pueblos, la promoción de los más infelices, el no dejarse arrear con promesas falsas, el estar alerta ante las trampas del discurso”.

A continuación propone una idea novedosa: “Ensamblar la Bandera Federal con la Bandera Nacional, enlazar el 19 y el 20 de Junio, dar a Artigas y a Belgrano un solo día, una jornada de 48 horas; ver en esos dos nombres una sola nación que tiene nombre: esa nación se llama Sudamérica. (...) Juntar esas dos fechas resulta la mejor coincidencia, la más auspiciosa oportunidad que la historia haya podido regalarnos”.
Es que Artigas no estaba solo en sus ideas democráticas y populares. Pero a diferencia de otros pensadores de la naciente república, “Artigas transita de la vida a la idea”, como lo escribió Vivian Trías.

La idea federal surgida en el pensamiento y acción del General de los Pueblos Libres, como máximo referente de las ideas de federación, igualdad, república y democracia, atraviesa dos siglos de historia nacional. De cara al Bicentenario, es preciso comenzar a reescribir y reinterpretar la historia aún deformada y tergiversada, y en ese proceso es necesario recobrar como héroe propio, como símbolo y camino de un horizonte diferente, a los principios del federalismo artiguista, de autonomía, descentralización, igualdad, libertad y república. Es necesario rescatarlo porque fue ninguneado, desoído, traicionado y vituperado. Y como escribió Félix Luna: “Porque fue, realmente, el fundador del federalismo rioplatense, estuvo infundido por una obsesión emancipadora que lo aparea con San Martín o Bolívar y pasó con dignidad la prueba suprema del infortunio”. Del mismo modo se lo reivindica hoy como referencia fundacional de un constitucionalismo de raíz igualitaria, tal como lo hace Roberto Gargarella en distintos trabajos al respecto.

Es rioplatense, es argentino en el sentido amplio que tenía este vocablo en aquellos años fundacionales. Su banda roja federal es –en palabras del periodista y escritor entrerriano Ernesto Bourband T– “roja como la sangre gaucha que tiñe la zarza de los caminos selváticos, que trepando a las ramas por el itinerario de la savia del tronco, se convierte en flor de ceibo o se transfiere en canto bajo el copete del cardenal”. Tan argentina es que todas las provincias del litoral que fueron integrantes de aquella Liga de los Pueblos Libres, influídas por la prédica artiguista, combinan aún hoy en sus pendones el rojo color, símbolo del federalismo: Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, tiñen su enseña provincial con el rojo artiguista.

Por todo lo anterior es que proponemos rendir homenaje a esta figura señera de nuestra identidad, “general de los sencillos, la mejor palabra que ha dicho esta tierra del Sur”, al decir de Eduardo Galeano, quien en su nombre recibió la distinción de Ciudadano Ilustre del Mercosur.

Por otro lado, se propone declarar como un hecho grato para esta Cámara la inclusión del 19 de Junio como Día del Federalismo. Ello posibilitaría introducir el tema en los calendarios escolares mediante jornadas alusivas a esta recuperación de la historia de don José Artigas y al mismo tiempo reactualizar los valores del federalismo a la luz de dos siglos de luchas en lo que, según coinciden destacados estudiosos, sigue siendo “la promesa incumplida de la Constitución Nacional”.

Por todo lo reseñado, solicitamos la aprobación del presente proyecto de declaración.