LOS POBRES INVISIBLES
UN PANORAMA DE LA POBREZA RURAL EN ARGENTINA
Informe No. 39947 - AR
Informe realizado por el Banco Mundial, región de América Latina y El Caribe
RESUMEN EJECUTIVO
Muchos de los argentinos más pobres son invisibles ante las estadísticas oficiales. Cuatro millones de residentes rurales, y otros 12 millones en pequeñas áreas urbanas, no están comprendidos en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que es la base para las estimaciones de pobreza y para obtener la mayoría de los datos sobre las condiciones sociales del país. Según la mejor estimación, aproximadamente una tercera parte de los habitantes rurales —más de un millón de personas—vive en situación pobreza. El sesgo urbano común a muchos países se ha visto acentuado por la falta de datos sobre los pobres del sector rural. Teniendo poca información sobre su situación, es demasiado difícil para los responsables políticos diseñar estrategias y programas para ayudar a estas personas a salir de la pobreza.
Los objetivos de este estudio son construir el perfil de los pobres rurales en Argentina, promover el diálogo sobre los temas de la pobreza rural, brindar la mejor información actual disponible sobre la pobreza rural, y proveer una base para abordar el tema de cómo ampliar hacia los sectores rurales la recolección de datos para las encuestas de hogares. La mayor parte de los trabajos anteriores se hizo a partir de estudios de casos o encuestas únicas en unas cuantas provincias, y consecuentemente su utilidad para sacar conclusiones sobre las condiciones rurales globales, ha sido limitado. Este estudio no brinda respuestas directas para políticas. Más bien, busca ofrecer una base analítica para comprender las condiciones de la vida rural, con el objetivo último de ayudar a los responsables políticos a mejorar el bienestar de los pobres del país, por medio de estrategias fundadas en evidencias.
Las dos fuentes principales de datos que se utilizaron para este informe —el Censo de Población de 2001 y un estudio cualitativo de 2007—, ambas tienen limitaciones. Por un lado, la información del Censo está desactualizada, fue recabada durante un período de crisis económica, y no refleja los efectos de los programas de gobierno introducidos a partir del 2001, como el Programa Jefas/Jefes de Hogar y el Plan Nacer. Por otro lado, los datos de estudios cualitativos fueron recolectados sólo entre un pequeño muestreo de hogares pobres y no son estadísticamente representativos. Aunque juntando la información del Censo y el estudio cualitativo se obtiene un panorama interesante de la pobreza rural, sus limitaciones también ponen en evidencia la necesidad de expandir la cobertura de la EPH, de manera a generar una fuente constante de datos de población en todas las áreas del país.
El informe está organizado de la siguiente manera. El Capítulo 1 dibuja el perfil de la pobreza rural en base a los limitados datos existentes, incluyendo el primer análisis en profundidad sobre pobreza rural que jamás se haya realizado a partir del Censo de Población 2001. El Capítulo 2 presenta los hallazgos del nuevo estudio cualitativo sobre los pobres rurales realizado en la primera mitad de 2007. El Capítulo 3 concluye con una discusión en torno a la metodología para el análisis de la pobreza rural, enfocándose en los temas relacionados con la expansión de la EPH hasta lograr una cobertura nacional.
LA NATURALEZA DE LA POBREZA RURAL EN ARGENTINA
Las tasas de pobreza de las zonas rurales de Argentina son significativamente mayores que en las zonas urbanas del país. Según los datos completos más recientes disponibles sobre la población rural, tomados del Censo de Población 2001, el 32 por ciento de los argentinos rurales son pobres, con una pobreza definida como el hecho de tener al menos una Necesidad Básica Insatisfecha (NBI). Por el contrario, sólo 16 por ciento de los argentinos de las áreas urbanas son pobres según los mismos parámetros. Aunque sólo el 11 por ciento de la población vive en áreas rurales, cerca de uno de cada cinco argentinos pobres es un habitante rural.
En todos los indicadores de bienestar disponibles, los que viven en áreas rurales dispersas están en peores condiciones en promedio que aquellos que viven en poblaciones rurales agrupadas. Las tasas de NBI son de 36 por ciento para los habitantes de áreas rurales dispersas contra 24 por ciento para aquellos que viven en poblaciones rurales agrupadas. En términos de todas las mediciones disponibles —niveles educativos, calidad de vivienda, acceso a servicios de todo tipo, y acceso a cobertura médica— hay una clara clasificación según área geográfica: el habitante urbano medio está mejor que el habitante medio de una aglomeración rural, que a su vez está mejor que el argentino medio que vive en áreas rurales dispersas.
AGRADECIMIENTOS
Este informe fue preparado conjuntamente por un equipo de PREM-SD liderado por Gabriel Demombynes (LCSPP) y Dorte Verner (LCSSO). El trabajo cualitativo de terreno lo condujeron Ignacio Llovet (Consultor), Isabel Tomadin (Consultora), y Elsa Anderman (Consultora). Johannes Metzler contribuyó con invaluables análisis del Censo de Población 2001. El capítulo de metodología se basa en un documento de trabajo escrito por Leopoldo Tornarolli (Consultor de la Universidad de La Plata). Ane Perez Orsi de Castro (LCSPP) contribuyó con una excelente asistencia en la preparación de la versión final del informe.
Este trabajo también es parte de un programa de análisis permanente sobre temas de pobreza realizado conjuntamente con el gobierno de Argentina. La misión contó con la guía del Banco y la supervisión de Jaime Saavedra (Manager de Sector, LCSPP), McDonald Benjamin (Manager de Sector, LCSSO), James Parks (Economista Líder y Manager de Sector, LCSPR) y Carter Brandon (Líder del Sector País, LCSSO). La revisión por pares estuvo a cargo de Berk Ozler (Economista, DECRG), Ken Simler (Economista Senior, PRMPR), y Michael Woolcock (Científico Social Senior, DECRG).
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